Responder eficazmente al acoso

Cuando los niños, niñas y jóvenes acosan a otros, ser acosados o testigos del acoso, como adultos es importante que se comprenda los variados roles que juegan las personas involucradas y poder prevenir y responder adecuadamente al acoso eficazmente.


Cuando sucede una situación de acoso, se da a catalogar a “acosadores” a los niños que acosan, y “victimas” al niño que es blanco del acoso. Y esto de una manera da a generalizar consecuencias no intencionadas. Cuando se apoda a un niño como “acosador” y como “victima", estamos enviando mensajes de que el comportamiento del niño no puede cambiar, también no se da reconocer los diversos papeles que desempeñan los niños en diferentes situaciones de acoso, y por lo regular se llega a olvidar factores que pueden contribuir al comportamiento, como por ejemplo; la influencia de los compañeros y el entorno escolar, como también problemas o situaciones que pudiera estar viviendo el niño en su núcleo familiar entre otros factores.


Tanto los padres, maestros y administradores escolares, deben de poner atención al comportamiento, por ejemplo; en vez de apuntar a un estudiante que es un “acosador” podrían referirse al estudiante como “el estudiante que acoso”. Igualmente al estudiante que es “victima” referirse a “el estudiante que fue acosado”.


Investigadores hablan del “círculo del acoso” para definir quiénes están directamente involucrados en una situación de acoso escolar y quienes asisten de forma activa o pasiva. Por ejemplo, están niños que acosan, cuales tienen comportamientos acosadores hacia sus compañeros. Los factores de riesgo pueden contribuir a que el estudiante tenga este comportamiento. 


Estos estudiantes a menudo, requieren apoyo para cambiar su comportamiento y abordar desafíos que pueden estar influenciando en su modo de comportarse.


Niños que son acosados, estos niños son un blanco del comportamiento acosador. Factores ponen en un riesgo mayor a niños de ser acosados, pero no todos los niños con ciertas características serán acosados. En ocasiones, estos estudiantes necesitan ayuda a aprender a responder eficazmente ante el acoso. 


Si el estudiante no esta directamente involucrado en una situación de acoso, puede contribuir al comportamiento, presenciar el comportamiento también puede afectar a un estudiante, de modo que es prioritario que aprendan lo que deberían de hacer cuando vean una situación de acoso.


Por otro lado, hay niños que ayudan, no comienzan el acoso ni guían el comportamiento acosador, pero son asistentes de los niños que acosan a otros. Donde de una manera animan tal comportamiento acosador y algunas veces participan. Los niños que refuerzan son los que no participan directamente pero forman parte del público. Se pueden reír o apoyar a los niños que participan del acoso, y esto anima a que el acoso continúe.

No participantes, estos niños se mantienen alejados de la situación de acoso, no apoyan el comportamiento acosador, ni defienden al niño acosado. Algunos observan lo que sucede, pero no hacen comentarios sobre la situación, no demuestran de qué parte están, pero esto también, forman parte del público y estimula el comportamiento acosador. Estos niños, quieren ayudar pero no saben cómo.


Niños que defienden, estos niños consuelan de forma activa al niño que fue acosado y suelen la mayoría de las veces salir a la defensa cuando se produce una situación de acoso.


Los planteles educativos deben generar y realizar iniciativas de prevención sobre el acoso escolar, todo el ciclo escolar y juntamente con los padres ser partes del cambio de mejorar la seguridad en las aulas y entornos educativos.